Veneno en la sangre (T4) - El Lamento del Hierro (3/X)
Tras ser encarcelados por los enanos a causa de la discusión entre Ingoff y el general enano Baldrik, los compañeros habían conseguido convencer a su carcelero para que los liberase una vez se descubrió que los gigantes habían irrumpido en una de las galerías de Trono de Kantirm. Armados con lo primero que encontraron a mano, lograron derrotar a sus enormes contrincantes y ponerlos en fuga. Ahora, por la gracia del rey Thorgrim, los compañeros descansaban en uno de los barracones del ejército enano bajo la estrecha supervisión de Baldrik. Suponían que debía de haber amanecido hacía poco, dada la actividad en el distrito castrense de Trono de Kantirm. Aquella zona de la ciudad que los enanos habían excavado en la montaña ya había cobrado vida, con los soldados marchando de acá para allá, haciendo traquetear sus armaduras bajo los gritos de sus mandos o practicando ejercicios de combate individual en algunas de las numerosas balconadas de piedra. En el interior de aquel barracón que el ...