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Mostrando las entradas etiquetadas como Heroum Antiqua

Veneno en la sangre (T4) - El Lamento del Hierro (9/9)

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Tras derrotar a más de una veintena de los guerreros enanos del traidor Baerrak y abrirse paso a través de los interminables túneles que horadaban el Espinazo de Hierro, los compañeros habían llegado hasta la Tumba de Momdas, el Rey Maldito. En un combate que casi le cuesta la vida Thydur, pudieron derrotar a las dos enormes estatuas guardianas del sepulcro. Ahora, dentro del osario donde descansaban los seguidores de Momdas, Baerrak les aguardaba para el combate mientras los oscuros sacerdotes de Yzumath se disponían a alzar de nuevo al Rey Maldito. La general Fiora y sus hombres cayeron en los túneles, así que ahora todo dependía únicamente de lo que ellos pudiesen hacer allí. Mira actuó con presteza, disparando una de sus flechas, imbuida de magia paralizante, hacia Baerrak. Sin embargo, el general traidor logró esquivarla. A continuación, Elatha, Ingoff y Thydur cargaron a la vez contra el enano, blandiendo sus armas. La lanza de Elatha hendió la pierna de Baerrak, haciéndole grita...

Veneno en la sangre (T4) - El Lamento del Hierro (8/9)

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Los compañeros habían logrado por fin la ansiada adhesión de los enanos de Trono de Kantirm a la alianza contra Yzumath. Por desgracia, un nuevo e inquietante evento podría volver a dificultarlo todo: los guerreros de Baerrak, el general traidor de los enanos, habían robado del Templo de Ejun los mapas de la tumba de Momdas Hacha de Sangre, el Rey Maldito. Baerrak tramaba algo, y no sería nada bueno. Elatha le preguntó a Thydur por aquel rey Momdas. El sacerdote les contó a todos que Momdas fue un antiguo general enano que se hizo con el trono dando un sangriento golpe contra el rey. Sometió con crueldad a los enanos y aplastó con terrible violencia cualquier indicio de oposición —real o imaginaria— en Trono de Kantirm. En un momento dado, la ambición de Momdas, y quizá también su paranoia, le llevaron a buscar poder e inmortalidad en un pacto con fuerzas oscuras. Así, se entregó a un ritual llamado “El Lamento del Hierro”. Dicho ritual requería que Momdas se quitase la vida para que,...

Veneno en la sangre (T4) - El Lamento del Hierro (7/9)

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Tras una peligrosa infiltración en Trono de Kantirm, los compañeros lograron asesinar al jefe gigante Almauj, desorganizando al ejército invasor de los gigantes y permitiendo que los enanos recuperaran su hogar. Aclamados como salvadores, fueron testigos de la coronación de la General Anleen como su nueva reina. Ahora, enfrentaban un desafío más: convencer a la nueva monarca enana de unirse a la guerra contra Yzumath. El día empezó bien para los compañeros, con un potente desayuno a base de torreznos y cerveza tostada, como solo los enanos sabían desayunar. Los compañeros conversaban acerca de la audiencia con la reina Anleen al día siguiente. Thydur era consciente de que la soberana de los enanos no cerraría la alianza con Stormcliff sin el visto bueno de, al menos, tres de sus cuatro consejeros. La situación de Anleen I, recién ascendida al trono de un modo bastante improvisado, no era la mejor para que se permitiese la aparición de alguna facción discordante entre sus generales. Th...

Veneno en la sangre (T4) - El Lamento del Hierro (6/9)

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Los compañeros había regresado a Trono de Kantirm para descubrir que la ciudad enana estaba siendo invadida por gigantes y trolls debido a una traición interna. No habían podido evitar la caída de Trono de Kantirm ni la muerte del bardo Odge, su nuevo compañero. Finalmente, guiados por Mira, escaparon por los túneles mientras eran perseguidos. Ya en el exterior, la general Anleen les había confirmado tanto la muerte del rey Thorgrim como la traición de Baerrak. Agotados y al borde de la muerte, iniciaron una huida por el Espinazo de Hierro con el objetivo de encontrar un lugar donde descansar e intentar rehacerse. La general Anleen les condujo, junto con el resto de refugiados, hasta unas ruinas abandonadas en la parte más alta del Espinazo de Hierro. Los soldados enanos tenían el ánimo por los suelos, mientras que la desesperación más absoluta era la tónica entre los civiles. Mientras descansaban, Mira observó con preocupación el avance del sarpullido negruzco sobre su cuerpo. Ingoff...

Veneno en la sangre (T4) - El Lamento del Hierro (5/9)

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Tras una brutal batalla en las entrañas de la fortaleza-prisión enana de Hog-Gurum, donde Lyrendë había perdido la vida bajo la magia de oscuridad de un terrible chamán gigante, los compañeros encontraron un misterioso orbe negruzco, que decidieron llevar de vuelta a Trono de Kantirm. El costo de la expedición había sido terrible: Lyrendë y Baldrik estaban muertos, como los doce soldados enanos que les acompañaban. Ingoff se encontraba gravemente herido, y el sarpullido negruzco avanzaba implacable sobre el cuerpo de los compañeros. Ahora, con el peso de la pérdida y la urgencia de descifrar el secreto del orbe, emprendían el regreso, sabiendo que el destino de la guerra bien podría depender de lo que habían encontrado. Ateridos por el frío, regresaron por aquellos caminos de caza que atravesaban el Espinazo de Hierro transportando aquel orbe negruzco. Las muertes de los compañeros caídos, especialmente de Lyrendë y Baldrik, pesaban en el alma. Pero había algo más ensombreciendo el áni...

Veneno en la sangre (T4) - El Lamento del Hierro (4/9)

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Tras interrogar a los centinelas que guardaban las galerías que conducían a la entrada este y seguir el rastro de un aguardiente adulterado, los compañeros llegaron hasta el capitán Melmin, líder de los Martillos del Trueno, quien, ya corrompido, se había suicidado antes de revelar más información. Entre sus pertenencias hallaron un mapa que señalaba la antigua fortaleza-prisión de Hog-Gurum, abandonada siglos atrás. Convencido de que allí se ocultaba una amenaza mayor, el rey Thorgrim había enviado a Baldrik y a los compañeros a investigar el lugar junto con una docena de soldados. La mañana antes de partir, una sombra de desasosiego volvió a cernirse sobre los compañeros. El sarpullido negruzco había avanzado en Elatha y Mira de tal modo que, de seguir así, en poco tiempo sería demasiado difícil ocultarlo a la vista. Además, aquella mañana también Ingoff había presentado los primeros síntomas. Asustada, Lyrendë le pidió a Mira que examinase su cuerpo, aunque la semielfa no encontró r...

Veneno en la sangre (T4) - El Lamento del Hierro (3/9)

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Tras ser encarcelados por los enanos a causa de la discusión entre Ingoff y el general enano Baldrik, los compañeros habían conseguido convencer a su carcelero para que los liberase una vez se descubrió que los gigantes habían irrumpido en una de las galerías de Trono de Kantirm. Armados con lo primero que encontraron a mano, lograron derrotar a sus enormes contrincantes y ponerlos en fuga. Ahora, por la gracia del rey Thorgrim, los compañeros descansaban en uno de los barracones del ejército enano bajo la estrecha supervisión de Baldrik. Suponían que debía de haber amanecido hacía poco, dada la actividad en el distrito castrense de Trono de Kantirm. Aquella zona de la ciudad que los enanos habían excavado en la montaña ya había cobrado vida, con los soldados marchando de acá para allá, haciendo traquetear sus armaduras bajo los gritos de sus mandos o practicando ejercicios de combate individual en algunas de las numerosas balconadas de piedra. En el interior de aquel barracón que el ...