Mis Juegos Favoritos: Coriolis

Hace algo más de un año tuve el gustazo de jugar una mini-campaña a un juego de ciencia ficción (más bien space-opera, si nos ponemos quisquillosos) que me impactó tanto por lo inusual de su ambientación como por lo idóneo que resultaba para que la mesa pudiese profundizar en temas más trascendentes y espirituales que la habitual faena consistente en tiroteos láser o escapar de bichos hambrientos. Se trataba del juego Coriolis, y hoy voy a hablaros de él.



EL TERCER HORIZONTE

El conocido como Tercer Horizonte es una porción del espacio conocido, un sistema solar con numerosos planetas habitables, así como estaciones espaciales donde varias facciones y culturas compiten por el poder o la mera supervivencia. También existen un Primer y Segundo Horizonte, y en algún momento, la gente viajaba entre esos sistemas solares a través de portales estelares. Sin embargo, después de algunos conflictos bélicos y otras calamidades, los portales se cerraron y el Tercer Horizonte quedó aislado y obligado a apañarse con sus propios asuntos.

Hasta aquí, no hay demasiadas cosas que hagan a este juego diferente de otros space-opera.

Pues bien, lo que hace especial a Coriolis es su poderosa inspiración en la cultura y estética de Oriente Medio y el Norte de África, dando lugar a una especie de Mil y una noches” futurista que añade incluso algunos elementos de horror. El juego, además, hace central el tema del conflicto entre la tecnología y la espiritualidad, con unas deidades conocidas como los Iconos que están presentes para dar la oportunidad de crear unas dinámicas bastante interesantes entre la fe y la razón que pueden ser explotadas para enriquecer las partidas.



LOS PERSONAJES Y EL GRUPO

Coriolis fomenta la creación de un grupo cohesionado con una nave espacial compartida y un propósito común. El grupo decide el tipo de nave que posee, sus modificaciones y características, y cómo obtuvo esta nave. De este modo, se fortalece la narrativa del grupo, facilitando también el desarrollo de historias donde los personajes están siempre conectados.

La creación de personajes en Coriolis propone conceptos y trasfondos que van desde guerreros y exploradores hasta mercaderes y sacerdotes. Cada personaje tiene un conjunto de atributos básicos, como Físico, Agilidad, Empatía e Ingenio, así como una lista de habilidades algo más especializadas. Los jugadores también eligen un Icono al que venera su personaje, más allá de permitir que el personaje profundice en el misticismo del juego, puede ofrecer bendiciones especiales en forma de talentos.

Por supuesto, el juego tiene un listado de equipo que nos va a permitir dotar a nuestros personajes de un montón de cachivaches futuristas de lo más pintoresco, que al final es uno de los grandes motivos por los que jugamos a estas mierdas juegos de ciencia ficción.



LAS MECÁNICAS

Las mecánicas de Coriolis no son demasiado complicadas, ya que tenemos cuatro atributos: Físico, Agilidad, Empatía e Ingenio comprendiendo rangos desde 1 a 5 puntos. Las habilidades, por su parte, comprenden el mismo rango de puntos. En el caso de que usemos una habilidad avanzada, es necesario tener 1 punto como mínimo en ella para utilizarla.

Para llevar a cabo una acción, es necesario tirar tantos dados de seis caras como el atributo mas la habilidad que utilicemos, si se consigue un 6 es un éxito, en caso contrario se produce un fracaso que normalmente acarrea consecuencias indeseadas. Consiguiendo tres 6 o más en una tirada, se logra un éxito crítico, que acarrea beneficios adicionales. Además, se puede efectuar una invocación a los Iconos para repetir dados a cambio de otorgar al DJ unos Puntos de Oscuridad que este puede usar para joderle fastidiarle la vida a los jugadores.

El combate permite aumentar o retrasar el orden de iniciativa. Además, los personajes obtienen una serie de puntos de acción (concretamente 3) cada turno para activar sus maniobras, existiendo acciones más largas que usan tres puntos, mientras que otras solo consumen uno. Existen incluso acciones que no consumen puntos al ser consideradas instintivas.

El juego también tiene un apartado referente a los combates entre naves, los viajes espaciales y otros rollos más específicos pero, en general, casi todo lo referente a las mecánicas es bastante sencillo y se puede asimilar con un par de lecturas del apartado específico del manual.


En fin, opino que Coriolis es un magnífico juego para huir un poco de xenomorfos o stormtroopers y cobijarse en una narrativa de misticismo y exploración cultural, dando lugar a experiencias de juego más profundas y reflexivas con la fe, la identidad o el destino como temas basales. Aunque, también lo digo, puedes pasar olímpicamente de la exploración de mundos y personajes para hacer la clásica partida de acción... pero creo que entonces estarás desaprovechando enormemente las posibilidades de este juego.

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