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Mostrando entradas de septiembre, 2026

La Rosa de Acero: Hijos de La Madriguera (4/X)

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En plena noche, jadeando, con el corazón casi fuera del pecho, Picoafilado se plantó ante los dos matones que custodiaban la puerta de la casa de Nadiegüelto. Ambos tenían los ojos enrojecidos por fumar flor del desierto. Con la voz entrecortada, les dijo que tenía que hablar con su jefe, a pesar de la hora que era. Nadiegüelto le recibió en ropa de cama. Sin perder el tiempo, Picoafilado le relató que unos hombres de la banda de Riofrío se habían llevado a Luna para interrogarla acerca de la operación en casa de Recuero. Le explicó también que Malhadado había seguido a Jaro y ahora les estaría esperando en Los Dejados para guiarlos. Todo esto debió de alarmar bastante al hampón, que de inmediato sacó a su propio hijo de la cama para que fuese a dar aviso a Amaranto. Después, le dijo a Picoafilado que le acompañase —a él y a sus dos hombres— a solucionar el tema. Uno de aquellos hombres ató a Luna al respaldo de una vieja silla. Jaro estaba frente a ella. Se mostraba amable, aseguránd...

La Rosa de Acero: Hijos de La Madriguera (3/X)

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Tres semanas habían pasado desde que Tisana apareciese flotando en el Canal de los Suspiros. La cosa parecía haber quedado ahí, sin consecuencias más allá de un ligero aumento de presencia por parte de la guardia del bailío en La Madriguera. Los reclutadores del ejército también se dignaron a visitar las mugrientas calles, en busca de incautos que quisieran alistarse en una inminente guerra con Salarcia en la frontera de poniente. Malhadado empezó el día desayunando en Los Dejados, como cada mañana. Aquel día, Margarita, la posadera, parecía muy afectada. Según explicó, se debía a la actitud ausente e inusualmente taciturna de Grito, su marido. Cuando Malhadado habló con el posadero, le vio todavía muy afectado por la reciente muerte de su hijo pequeño. Grito le pidió a Malhadado que le dijese a Luna que el posadero quería hablar con ella. Malhadado le prometió que lo haría. Después, cogió su maltrecho atril y sus naipes, y se encaminó hacia la tienda de Picoafilado para trabajar en ...