Soy un fan de las cajas de arena
El término sandbox (caja
de arena) viene de esos espacios en los que los niños se ponen a jugar con el
cubito y la pala, haciéndose un mundo a su rollo con montañas, túneles,
castillitos y todas esas cosas. Al fin y al cabo, el sandbox viene a representar esa libertad de dar rienda suelta a
nuestra creatividad e improvisación.
El sandbox
representa un mundo abierto que explorar libremente y en el que, lejos de la
necesidad de ceñirse a una trama, el
jugador puede perseguir sus propios intereses de la manera que mejor le
parezca.
El máster de un sandbox
dejará de ser un narrador para asumir un papel más reactivo ante los jugadores,
quienes son los que realmente crean la
historia con sus motivaciones y decisiones. Por eso, este modo de juego no
es muy recomendable para jugadores sin demasiada iniciativa o a los que no les
gusta demasiado aquello de explorar las motivaciones de sus personajes.
También deberíamos tener en cuenta que en una partida sandbox los jugadores no necesariamente
tienen una misión, lo que fácilmente puede llevar a puntos muertos o pérdidas de ritmo; algo que deberíamos vigilar
como másters.
Si, además, fuéramos muy puristas de este estilo, tampoco
existirían grandes eventos que afectasen sobre el mundo de juego, ya que
entonces la partida se enfocaría en ese evento y los jugadores no estarían creando su historia, sino la del máster.
LO QUE MÁS ME MOLA DE LAS CAJAS DE ARENA
El sandbox es
un estilo genial para desarrollar la improvisación, algo que me gusta. Siempre
he sido un máster bastante improvisador, así que las cajas de arena se adaptan
mucho a mí.
Este sistema permite a los jugadores ser mucho más
creativos para enfocar sus problemas y, además, es más fácil hacerles
sentir que están contribuyendo a la
creación y desarrollo del mundo de juego. Los jugadores altamente
proactivos se encontrarán muy a gusto en la caja.
También es de destacar que el hecho de que las partidas
suelen articularse en arcos relativamente cortos contribuye a facilitar la sensación de
progreso-recompensa. De hecho, esta particular articulación, permite
alternar la gran cantidad de libre albedrío del sandbox con pequeñas aventuras más preparadas que se introducen sin
demasiada dificultad.
Por último, debido a que la historia gira en torno a los personajes y no tanto en torno a la
Gran Historia del máster, se soporta
mejor las ausencias imprevistas de jugadores, tan habituales en la vida adulta,
llena de responsabilidades y contratiempos.
LO QUE MENOS ME MOLA DE LAS CAJAS DE ARENA
Cuando ni los jugadores ni el máster tienen el día, es
muy fácil que la partida acabe en un punto
muerto. Los jugadores deben tomar la iniciativa y el máster debe centrarse
en los personajes para que la partida no se desbrave. Si no nos mola el mundo
de juego y no nos centramos en los vínculos de los personajes, la partida se
nos puede ir a la mierda en menos de
lo que podríamos temer.
Si la partida pierde ritmo, puede ser muy difícil
recuperarlo. En estos casos yo suelo ceñirme a los que decía el escritor Raymond Chandler “En caso de duda, haz que
entre por la puerta un hombre con una pistola en la mano”, o lo idéntico:
ataca a los jugadores con algo… ya tendrás tiempo luego para justificar lo que
ha ocurrido, pero lo importante es desatascar la historia.
Para algunos másters, el sandbox puede agobiar mucho por esa sensación de vacío al no saber qué va a ocurrir a continuación, al
contrario que en una partida railroad.
Yo aconsejo que se relajen, ya que el
peso de la trama debe recaer en los personajes, debiendo el máster
centrarse sólo en reaccionar a lo que ellos hagan. Tampoco hay que agobiarse
con intentar estructurar la historia que va surgiendo, simplemente las cosas de
la vida no siempre guardan relación unas
con otras y no pasa nada.
UNAS ÚLTIMAS CONSIDERACIONES
El sandbox realmente significa una pérdida de control para el máster y una gran capacidad de agencia para los jugadores. Es necesario que el
máster disfrute con ese descontrol que le sorprende y, al mismo tiempo, que los
jugadores sean felices con tanta autonomía. De lo contrario, el sandbox
no resultará como debería.
-Jugadores
más proactivos.
-Máster más reactivo.
Me ha quedado mucho que decir sobre mis amadas cajas de
arena, así que pronto escribiré otro artículo al respecto.

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