Los Reinos (T4) - Las Tablas del Destino (17/18)
Los compañeros se habían hecho con el último Glifo del Destino tras acabar con el vampiro Strahd Von Zarovich en el mundo de Barovia, lo que les permitió regresar a Sigil solo para descubrir que el Gran Príncipe Telamonte, de los Umbra, les llevaba la delantera. Tras subir a bordo del Atehereon, el navío astral capitaneado por la halfling Eola, los compañeros habían logrado llegar hasta el islote flotante en el que se encontraba el Templo del Destino para encontrar los restos estrellados de la fortaleza voladora netherese. Por desgracia, el propio Aethereon también había sido succionado por la terrible tormenta mágica que rodeaba el islote y, ahora, se precipitaba descontrolado hacia una letal colisión. Sathelyn aferraba el timón junto a la capitana Eola, tratando de gobernar el barco sin conseguirlo del todo. Cinthork se disponía a correr en su ayuda cuando, de pronto, los cabos de las alas —tanto a babor como a estribor—se soltaron, lo que hizo que el barco se descontrolase aún más. ...