Dirigir Rol: La preparación inteligente.
No son pocas las veces que durante las charlas con mis colegas directores de juego surge el tema de la preparación de las partidas. Un error muy común, sobre todo cuando nos iniciamos en esto de la dirección de juego, es la de preparar toneladas de material que luego jamás acaba viendo la luz en partida. Ya di una solución a esto en el artículo relativo a los frentes, pero como algunos me han comentado que es una solución demasiado abstracta y liviana para ellos, os voy a hablar de un paso intermedio que ahorra trabajo estéril pero permite dar a los directores más inseguros una buena ancla: la preparación inteligente (Smart Prep para los modernetes).
La preparación inteligente evita
invertir una cantidad de esfuerzo considerable en la creación de
material que, como hemos dicho, luego acaba mayoritariamente
invisible a ojos de los jugadores. Vamos a centrarnos solo en
aquellos aspectos esenciales cuyo impacto resultará
significativo (o esos creemos) en la experiencia de juego.
Hablamos de un enfoque estratégico en lo relevante, lo que
nos permitirá aprovechar nuestro tiempo de preparación de un
modo mucho más eficiente y, al final, ponerles en la
jeta ofrecerles a los jugadores una aventura igual de
consistente.
TEN CLAROS LOS PUNTOS CLAVE
Lo primero que deberíamos hacer es
identificar los puntos clave de nuestra partida. No puedes hacer
esto sin comprender bien tu trama (esto parece una
gilipollez absurdo, pero hay mucha gente que no comprende el
funcionamiento de su propia trama a nivel estructural), los objetivos
de los jugadores y los posibles desafíos que les vas a
poner delante según la experiencia de juego que quieres diseñar.
Si te enfocas en esto, tu partida
tendrá una dirección clara y, con un poco de habilidad, la
suficiente tensión como para pasar con nota el examen (es un decir)
de tus jugadores. No tienes que detallar cada puta
ramificación, solo tener en tu cabezota una idea general de hacia
donde podría derivar la historia.
PERSONAJES NO JUGADORES
Los PNJ son la piedra angular de una buena partida, creo que ya lo he dicho alguna vez: sin ellos no hay interacción y sin interacción no hay juego de rol, sino un wargame. Vale, voy a comprar que la interacción puede darse (y es maravilloso cuando sucede) entre personajes jugadores, pero sin la aparición de los PNJ esta interacción acabará por llegar a un punto muerto la mayoría de las veces y son muy excepcionales los casos en los que la experiencia de juego acaba por funcionar de este modo.
Total, que si en lugar de personajes de cartón-piedra te dedicas a crear unos cuantos personajes con su personalidad, motivación, problemas y objetivos, te será mucho más fácil improvisar la reacción lógica de estos a las acciones de los personajes jugadores.
Por si fuese poco, si te sale medio bien, a través de unos PNJ bien construidos podrás lograr que los jugadores se conecten emocionalmente a la partida, lo que mejorará notablemente la experiencia de juego.
LOS LUGARES IMPORTAN
Dedícale un tiempo a elegir con tino los escenarios que crees que podrían ser claves en la partida. Estos son los lugares que deberías desarrollar con un nivel de detalle que te haga sentir seguro: unos directores necesitarán crear un mapa lleno de anotaciones y otros quizá tengan suficiente con unas pocas frases que detallen los aspectos significativos del lugar, haz tanto o tan poco como necesites.
Eso sí, no crees un millón y medio de localizaciones detalladas, créeme, no las necesitas. Enfócate en unas pocas que sean de capital importancia para la historia o que resulten atractivas por sus oportunidades de interacción o desafío.
UNOS POCOS ENCUENTROS
Puedes preparar algunas escenas de encuentros para tenerlas en la recámara. Quizá te molaría incluir una persecución a través de un mercado abarrotado o una pelea en el interior de un edificio en llamas. Diseña estos encuentros con algo de detalle, pero manténlos lo suficientemente flexibles como para poder insertarlos donde te haga falta: seguro que los jugadores acaban tarde o temprano en alguna situación o lugar que te permite disparar el encuentro.
Puedes equilibrar los encuentros teniendo en cuenta el poder de los personajes o no. En mi opinión, el equilibrado de encuentros es una pamplina que solo es estrictamente necesaria para los wargames o los videojuegos. Los encuentros desequilibrados a favor de los jugadores les dan la oportunidad de lucirse y los encuentros desequilibrados en su contra les empujan a valorar otras opciones de resolución a través de la estrategia y el pensamiento lateral.
PERO TE VA A TOCAR IMPROVISAR
Aunque la preparación inteligente
es una pequeña red de seguridad, sabes que los jugadores
querrán joderte tomarán decisiones inesperadas
o querrán ir a visitar nosecual lugar en el que tú ni habías
pensado.
Mala suerte, no haber dejado que te engañasen para dirigir.
Vas a tener que improvisar y adaptarte, tu escapatoria pasa por ser flexible y pensar rápidamente para que la historia siga hacia delante y no pierda tensión. Si te atascas, da una patada hacia delante como buenamente puedas: una solución sin demasiada coherencia argumental puede ser reconducida con trabajo entre sesiones, buscando “el motivo por el cual pasó eso tan raro” y logrando dotarle de coherencia. Quizá el motivo por el cual apareció ese unicornio rosa en la guarida de los adoradores de Cthulhu era que alguien liberó un gas alucinógeno en la estancia.
En fin, la preparación inteligente logra hacer que tu tiempo y esfuerzo sean mucho más eficientes. Además, te permite unos niveles de flexibilidad que te ayudarán a que los jugadores puedan sentirse más partícipes de la historia a través de sus actos y decisiones, lo que favorecerá la inmersión.
¿Y tú? ¿Usas la preparación inteligente?
¿Conocías esta técnica?
¿Cómo preparas tus partidas?

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