Strigoi (Parte I): Los hijos de la Primera Mujer
Durante la noche, el pueblo de Prerad había sido atacado por las huestes otomanas, por lo que varios supervivientes al ataque escapaban a través de las tierras de labor con la intención de ponerse a salvo en suelo cristiano. El variopinto contingente estaba formado por un soldado bizantino llamado Constancio, un sacerdote de origen italiano llamado Vigilio y una novicia que respondía por Theosebeia, el leñador Planudes, una zíngara conocida como Vadoma y una joven llamada Catella cuyos lujosos ropajes la señalaban como miembro de una familia acaudalada. El cielo nocturno estaba rojo a causa de las llamas, tiñendo la noche de color rojo sangre mientras el olor a madera y carne quemada era transportado por el viento. Vadoma, en cuyo cuerpo el cansancio había comenzado a hacer mella, contempló a un perro famélico que le enseñaba los dientes desde una distancia prudencial antes de desaparecer corriendo entre los barbechos hacia una granja cercana. Del árbol que crecía a la entrada de la pr...